Imagen del skyline de Kuala Lumpur, lugar donde tiene la sede AVCO Corporate

Este mes de junio se cumplen diez años del establecimiento de AVCO CORPORATE, filial de AVCO LEGALen Malasia: primero como Oficina de Representación, para explorar el mercado, desarrollar contactos y plantear una estrategia; y luego, cumplido este objetivo, como Filial, para asesorar, acompañar y, en última instancia, facilitar la entrada de empresas españolas en Malasia, o hacer lo propio con empresas malasias en España. Una década es sin lugar a dudas un período de tiempo que invita a la celebración, sobre todo en mercados como el malasio, y por extensión en los del resto del Sudeste Asiático, en los que los planes hay que hacerlos a medio o largo plazo, nunca a corto plazo; pero que invita también a la reflexión acerca de si el camino andado ha sido el correcto y, más aún, si queda camino por correr, y este puede ser útil no sólo a AVCO CORPORATE, sino también -y sobre todo- a sus clientes.

Libertad Económica en Malasia

Malasia es sin lugar a dudas una de las economías más libres de Asia Pacífico, y así lo refleja en efecto el Índice de Libertad Económica de The Heritage Foundation, según el cual Malasia ocupa un lugar destacado en el grupo de países con mayor libertad, por encima de Corea del Sur y Japón, aunque todavía por debajo de Hong Kong y Singapur. Otros Índices, como los de Competitividad Global del Foro Económico MundialFacilidad para Hacer Negocios del Banco Mundial, o Innovación Global de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, corroboran igualmente la importancia de la economía malasia, al situarla, respectivamente, como la segunda en desarrollo y competitividad entre las del Sudeste Asiático, como la duodécima en facilidad y rentabilidad para hacer negocios a nivel mundial, o como la octava en ciencia e innovación entre las del Sudeste Asiático, Asia Oriental y Oceanía.

Confianza de los Inversores

La aprobación de inversiones por un total de 330.000 millones de ringgits, equivalentes aproximadamente a unos 65.000 millones de euros, en el ejercicio de 2023, confirma la confianza de los inversores en la apertura del mercado malasio, la efectividad de sus instituciones y la eficacia de su marco regulatorio. Una confianza que desde AVCO CORPORATE hemos podido comprobar de primera mano a la hora de desempeñar las funciones de asesoramiento que nos son propias, y que en líneas generales  hemos llevado a cabo con entera libertad, sin problema alguno que pudiera obstaculizarlas. Ello no obstante, a lo largo de estos últimos diez años hemos podido comprobar que el funcionamiento práctico de estos indicadores, sobre todo a la hora de proceder al establecimiento de oficinas de representación, sucursales o filiales, o, excepcionalmente, como así ha ocurrido, a la gestión del nombramiento de administradores de bienes de ciudadanos españoles fallecidos en España, es mejorable en algunos aspectos.

Desafíos en Derecho de Sociedades

El hecho de que en determinados sectores, como el de las inversiones extranjeras, por ejemplo, no haya una normativa de carácter general, que la aprobación de las mismas sea sectorial, o que la discreción de las autoridades regulatorias para aprobar o rechazar una solicitud sea tan amplia como para imponer las condiciones adicionales que estimen más apropiadas, genera en ocasiones una cierta sensación de inseguridad. En AVCO CORPORATE nos sucedió un caso concreto a la hora de abrir la sucursal de una empresa extranjera y encontrarnos con el sorprendente hecho de que la autoridad regulatoria local no aceptaba que el administrador de la casa matriz fuera una persona jurídica, porque tal circunstancia no estaba prevista en la normativa malasia, y esta imprevisión impedía aceptar esta circunstancia pese a estar perfectamente regulada por la normativa extranjera. Tras no pocas discusiones, al final dicha circunstancia fue aceptada, como no podía ser de otra manera, aunque con el consiguiente retraso, claro, en el proceso de tramitación.

Desafíos en Derecho de Familia

Otro caso que nos ocurrió en AVCO CORPORATE en el momento de pedir al tribunal competente el nombramiento de administrador de los bienes que un ciudadano español, que había fallecido en España, tenía en Malasia. La presentación de más de veinte documentos, debidamente traducidos y legalizados, entre ellos el certificado literal de defunción, como era lógico y preceptivo, no evitó que el tribunal en cuestión dilatara durante meses el procedimiento, bajo el pretexto de que tenía que verificar previamente si el fallecimiento en cuestión constaba en algún registro malasio. A este inconveniente el mismo tribunal añadió enseguida otro, consistente en citar al futuro administrador a una audiencia telemática, que el propio tribunal suspendió hasta cinco veces, sin dar explicación o motivación razonada de ello, ni hacerse cargo, por supuesto, de los daños económicos que la dilación indebida estaba causando al interesado y al resto de los herederos.

Sustitución de Legalización por Apostilla

El último caso que, en fin, voy a analizar guarda relación con un proceso, el de legalización de documentos, de especial importancia en este contexto. Para que un documento público emitido en España tenga validez jurídica en Malasia, y viceversa, debe estar legalizado, para lo cual debe superar diversas fases: en España, por ejemplo, las del Colegio Notarial, el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Sección Consular de la Embajada de Malasia. Todo ello se podría obviar si Malasia fuera parte contratante del Convenio de la Haya sobre supresión de la exigencia de legalización en los documentos públicos extranjeros, firmado en dicha ciudad el 5 de octubre de 1961, como lo es España y como lo son, en el Sudeste Asiático, Filipinas, Indonesia y Singapur, un convenio que sustituye la legalización por la expedición de un único certificado – la apostilla-, con el consiguiente ahorro de tiempo y costes.

Acompañamiento de AVCO Corporate en Diversos Sectores

La alusión, entre otros contratiempos, a los mencionados líneas atrás, no debe entenderse como una crítica a un clima de negocios que en su conjunto no cesa de atraer inversión a Malasia, sino más bien como una aportación -por pequeña que sea- a la mejora del mismo, fruto de las experiencias acumuladas durante diez años de presencia en el país. Una aportación que, hechas estas salvedades, quiere poner de relieve igualmente que el inversor que desee hacer negocios tiene mucho camino por recorrer, dadas las oportunidades que ofrecen múltiples sectores de la economía malasia, como los de infraestructuras, energías renovables, manufacturas, logística y transportes, tecnologías de la información y las comunicaciones, alimentación y bebidas, bienes de equipo o franquicias, por citar unos cuantos. Oportunidades que, desde AVCO CORPORATE, recomendamos explorar, solo o, mejor, en compañía de un socio local.

Antonio Viñal
Abogado
AVCO Legal
madrid@avco.legal