Uva española exportada al mercado vinícola en Asia

Los países del Sudeste Asiático están agrupados políticamente desde 1967 en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y comercialmente desde finales de 2015 en la Comunidad Económica ASEAN. En conjunto constituyen un mercado de 667 millones de consumidores que, pese a las crisis mundiales y a las recesiones regionales de estos últimos años, continúa creciendo a un promedio del 5% anual. A este crecimiento no es ajeno al Mercado Vinícola en Asia, en gran medida por la irrupción de una clase media-alta con capacidad y gustos occidentalizados, que asocia el consumo de vino a un determinado nivel de renta.

De ahí, la importancia de conocer este sector en alguno de los países que son miembros de la ASEAN, en especial en Filipinas, Malasia, Tailandia y Vietnam, por  formar  parte  los cuatro del Grupo 3, del Anexo III, del Real Decreto 1363/2018, de 2 de noviembre, para la aplicación de las medidas del programa de apoyo 2019-2023 al sector vitivinícola español. Un Anexo que prioriza las acciones de promoción realizadas en estos países frente a las realizadas en otros de la Zona, de tal forma que, aunque todos los países puedan ser elegibles para realizar estas acciones de promoción, éstos, por su carácter prioritario, lo son todavía mucho más.

A tal efecto, y con el fin de contribuir a la penetración de nuestras empresas en dichos mercados, o por lo menos su acercamiento a ellos, voy a exponer brevemente sus características -oferta, perfil y tendencia de los consumidores-, sus actores -importadores y distribuidores- y sus reglamentaciones -arancelarias y fiscales principalmente-. Dicho esto, conviene tener en cuenta que la aproximación expuesta al mercado vinícola en Asia, forzosamente breve, precisa de una adaptación del contenido de este artículo a cada caso concreto, si lo que se quiere es diseñar una política estratégica adecuada a cada uno de ellos.

MERCADO VINÍCOLA EN ASIA: FILIPINAS Y MALASIA

FILIPINAS

1.- CARACTERÍSTICAS

El mercado del vino en Filipinas, pese a su todavía escaso conocimiento por el consumidor local y pese a los distintos impuestos que lo gravan, es un mercado en plena expansión, como lo prueba el hecho de que el valor del consumo haya aumentado un 60% en los últimos años y de que, según todas las previsiones,  lo siga haciendo  un 40% según todas las previsiones. Un aumento del que sin duda puede salir beneficiado el vino español, en la actualidad en segundo lugar por volumen y en tercer lugar por valor, caso de que encuentre la forma oportuna para seguir promocionándose y posicionándose en un mercado en el que los vinos americanos y australianos están ganando terreno.

2.- MERCADO

En el mercado filipino, el vino, como el resto de los productos importados en el mercado vinícola en Asia, está sujeto a diversos tipos de aranceles e impuestos. En cualquier caso, un requisito a considerar con carácter previo es la obtención del Certificado de Registro de Producto, que sólo puede ser solicitado por el importador que esté en posesión de la Licencia para Operar, por lo que la colaboración del exportador español con el importador filipino es esencial para llevar a cabo este registro. Desde el año 2014, el registro puede hacerse electrónicamente, y su validez, sea hecha electrónicamente o no, es de 2 a 5 años, pudiendo ser renovada por un período adicional de 5 años más.

Por otro lado, la normativa filipina en vigor exige, para que el vino sea apto para su importación, determinados requisitos relativos a su contenido de alcohol (entre un 7% y 16%); su acidez (entre 0,4-1,5g/100ml); su ácido acético ( entre 0,08-0,12g/100ml; y sus azúcares (entre 0,1-9,6% del peso). Además, hay que tener cuenta el etiquetado, de tal forma que la etiqueta, al solicitar el Certificado, debe incorporar el país de origen, el nombre y la dirección del fabricante y el nombre y la dirección del importador; el contenido alcohólico; el volumen neto; el idioma (inglés o tagalo); y la lista completa de ingredientes.

En cuanto a los aranceles, estos ascienden a un 7% del precio CIF, mientras que los impuestos, si son especiales, se fijan por graduación alcohólica y por litro importado, con un incremento anual de aproximadamente el 4%, por lo  que para un vino cuya graduación sea igual o inferior al 14%, este impuesto ascendería a unos 33 pesos filipinos (PHP) -unos 0,5 €- por litro; y, sin son sobre la venta, a un 12% del precio CIF. A estos aranceles e impuestos, habría que añadir, tanto en Filipinas como en los demás mercados, los correspondientes márgenes comerciales de la cadena de distribución ( mayorista, minorista, Horeca, etc.)

El precio medio varia enormemente, siendo más caro el tinto que el blanco, el americano que el español: así, un vino tinto americano del Valle de Napa puede llegar a 41 € la botella, mientras que un vino español de La Rioja, de igual o superior calidad, no alcanza los 23 €. Esto no obstante, algunas marcas de Rioja o Ribera del Duero pueden sobrepasar, en ciertas añadas, los 65 € o incluso los 67 €, tal vez por la influencia de la cocina española en la filipina, o por la presencia de restaurantes españoles, sensiblemente superior a la existente en otros países de la zona, en los que apenas pasa de algo meramente testimonial.

3.-ESTRATEGIAS

Con una economía en crecimiento y un mercado del vino en expansión, todo parece indicar que el consumo del vino -particularmente tinto- seguirá en auge. Esta tendencia del mercado vinícola en Asia debería ser aprovechada por las empresas españolas, no sólo para consolidar ese segundo lugar en volumen y tercero en valor de nuestro país, sino para tratar de arrebatar a Estados Unidos el primer lugar que ocupa en la actualidad. Pero ello sólo será posible si la estrategia comercial que se lleve a cabo, apoyada en importadores y distribuidores, se hace de forma continua y persistente, con las promociones y marketing adecuados.

MALASIA

1.- CARACTERÍSTICAS

Si el mercado del vino en Filipinas está condicionado por factores legales, económicos y sociales, lo mismo sucede con el mercado del vino en Malasia, con dos salvedades, si se quiere, una positiva y otra negativa: la positiva es que Malasia es un país en el umbral del pleno desarrollo económico, con una población preparada, dinámica y de creciente poder adquisitivo; y la negativa es que la religión musulmana, mayoritaria entre la etnia malaya, prohíbe el consumo del vino, pero éste, el consumo, así y todo, no deja de aumentar en privado. En líneas generales, pues, el sector ofrece buenas perspectivas, esperándose que crezca en los próximos años a un ritmo del 6% anual.

El perfil del consumidor tipo es el de una persona perteneciente a la etnia china o india, a la comunidad expatriada o a la colectividad turística, con unos hábitos de consumo cada vez más próximos de los productos occidentales. A este consumidor tipo van dirigidas las importaciones de vino procedentes de países como Australia, Singapur y Francia, que ocupan los tres primeros lugares, seguidos a una cierta distancia, en octavo lugar, por España, con una cuota del 2,3% frente al 33,7% de Australia, 31,3% de Singapur  – cuota matizable, ya que es debida, sobre todo, a importaciones paralelas y reexportaciones- y 13,5% de Francia.

En cuanto a precios, los más bajos son los de los vinos australianos y chilenos, en torno a unos 40 RM por botella ( unos 10 €); los más altos, los franceses o italianos, cercanos, en ocasiones, a 1.000 RM ( unos 250 €); y los intermedios, los españoles, entre 45 (unos 11 €) y 120 RM (unos 30 €). En general, los vinos más vendidos se sitúan en el segmento que va de los 53 RM (unos 13 €) a los 93 RM ( unos 23 €). El vino tinto, que es por regla general el más consumido, y que puede llegar al 75% del consumo total, suele degustarse en restaurantes, bares y hoteles, degustación que se asocia a un cierto status social y de refinamiento cultural.

2.- MERCADO

A pesar de que en Malasia, a diferencia, por ejemplo, de Indonesia, no existen cuotas ni restricciones, el acceso al mercado está supeditado a la existencia de barreras arancelarias y no arancelarias. Las primeras consisten básicamente en: a) licencias de importación (otorgadas por las autoridades aduaneras), supeditadas a otras dos:  licencias para la venta y suministro de alcohol y  licencias para el local destinado a la venta de vino (otorgadas por las autoridades municipales); y b) etiquetado, que conlleva, entre otras cosas, la necesidad de describir el producto, especificar el contenido de alcohol e ingredientes e indicar (en inglés o malayo) el nombre y contacto del fabricante e importador.

Las barreras arancelarias son, a su vez, de tres tipos: a) arancel (en torno a unos 7 RM: unos 1,7 €); b) impuestos especiales ( 12 RM -3 €- por litro importado más un 15% del valor de la mercancía: valor CIF + arancel); y c) impuesto sobre la venta ( 5%). Estos aranceles que gravan el vino,  y que han sido establecidos de acuerdo con los datos contenidos en la normativa aduanera de Malasia, deben ser cotejados anualmente, pues pueden sufrir variaciones. En todo caso, afectan tanto al vino embotellado como al vino a granel, y constituyen, sí, una dificultad para acceder al mercado, pero no distinta a la que sufren los exportadores franceses o italianos, por ejemplo.

3.- ESTRATEGIAS

La estrategia de las empresas españolas en este como en otros mercado vinícola en Asia puede resumirse, en general, en la falta de estrategia. Hay, sí, campañas de marketing y políticas de promoción en determinadas ocasiones, pero a todas ellas les falta la continuidad y reiteración necesarias para ser eficaces. Como consecuencia de ello, nuestros vinos carecen, a diferencia de los franceses e italianos, de una imagen país que los sustente y  los acerque al consumidor final. En general, salvo muy contadas excepciones, nuestras bodegas no suelen preocuparse de posicionar sus productos en el mercado, dejando su suerte en manos del importador o distribuidor.

CONCLUSIONES DEL MERCADO VINÍCOLA EN ASIA

1.- El presente artículo, elaborado a partir de informaciones y estadísticas oficiales, de la experiencia del autor en el mercado vinícola en Asia y de la implantación de AVCO LEGAL en el sudeste asiático, es una breve aproximación a los mercados analizados, por lo que debe ser completado en su caso con otros datos que cubran con mayor extensión los aspectos analizados en él.

2.- Las normas examinadas -en especial las relativas a aranceles e impuestos-, que deben ser cotejadas periódicamente, dada la inevitable tendencia de los Gobiernos a dictar nuevas leyes o decretos, o modificar los ya existentes, en modo alguno deben ser consideradas como un asesoramiento legal o un sucedáneo de asesoramiento legal.

3.- Los vinos españoles son buenos, pero la estrategia comercial, pública o privada, no lo es, ya que adolece de insuficiencia en su planteamiento, ausencia de coordinación con los importadores y distribuidores locales y falta de continuidad en el tiempo, lo cual explica en gran medida la falta de una mayor penetración en estos mercados.

4.- La lejanía, complejidad y limitaciones que presenta el mercado vinícola en Asia para el exportador extranjero es una característica común a todos, pero no debería ser una justificación para no intentar abrirse a ellos, puesto que, frente a estos retos, ofrecen numerosas oportunidades de negocio, por ser mercados en los que el consumo del vino está en plena expansión.

5.- Estas oportunidades de negocio están siendo aprovechadas, por parte europea, por los vinos franceses e italianos, partiendo de explotaciones y calidades similares a los nuestros, si no inferiores, y este aprovechamiento del mercado vinícola en Asia nos obliga a preguntarnos ¿porqué ellos sí y nosotros no? ¿en dónde radica el problema que conduce a resultados tan diferentes? ¿tiene solución?

6.- En resumen, el mercado vino sudeste asiático presenta un panorama prometedor con un crecimiento constante impulsado por la creciente demanda de una clase media-alta en ascenso. Para obtener más información sobre los mercados de Tailandia y Vietnam, le invito a leer nuestro post: MERCADO VINO SUDESTE ASIÁTICO: OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS PAÍSES ASEAN (II).

Antonio Viñal
Abogado
AVCO Legal
madrid@avco.legal