Mapamundi con una lupa ampliando la vista en la zona de Indonesia, para poder ver la zona del mapa donde tendrán lugar las futuras inversiones en Nusantara

A finales del pasado mes de enero, el Parlamento indonesio aprobó un proyecto de ley («Inversiones en Nusantara«) por medio del cual dio luz verde al plan del Presidente Joko Widodo -Jokowi- de trasladar la capital de Indonesia de su actual ubicación en Jakarta, en la isla de Java, a Kalimantan Oriental, en la isla de Borneo. Con este plan, cuyos antecedentes se remontan a los de los Presidentes Kusno Sosrodihardjo -Sukarno- y Susilo Bambang Yudhoyono, Jokowi pretende abordar viejas aspiraciones largamente pospuestas, como son solucionar la desigualdad económica, remediar el desequilibrio territorial y liberar a Jakarta del peso que para ella supone seguir ostentando la capitalidad. Es, sin duda, un reto de gran dimensión, pero también una oportunidad de evidente interés para todo tipo de inversores, nacionales o extranjeros.

A fin de llevar a cabo el traslado a la nueva capital –Nusantara-, en línea con cambios similares que en su día acometieron Malasia -Putrajaya- y Myanmar -Naypyidaw-, se han reservado más de 200.000 hectáreas de terreno y presupuestado más de 35.000 millones de dólares para futuras inversiones en Nusantara, de los que el Gobierno indonesio correrá con el 60% y el sector privado con el 40% restante. La nueva capital, que será construida en cinco fases a partir de 2022, requerirá todo tipo de infraestructuras, como el desarrollo de servicios públicos, puertos y aeropuertos, o redes digitales, que tendrán como objetivo conseguir lo que no es Jakarta, es decir, una ciudad inteligente, verde y sostenible, que abarque la información, la comunicación y la tecnología para mejorar la eficiencia operativa y aumentar la eficacia de los organismos oficiales.

Dicho esto, ¿qué oportunidades se le presentan al inversor extranjero en general, y más concretamente al inversor español en particular?. Al ser Indonesia un archipiélago de más de 17.500 islas -de ahí el nombre de Nusantara, «archipiélago»-, el primer sector al que hay que aludir es necesariamente el de las infraestructuras marítimas, de acuerdo con los planes de Jokowi de transformar Indonesia en el epicentro de la actividad marítima del Indo-Pacífico a través del plan llamado Palanca Marítima Global. Este plan, que prevé más de 6.000 millones de dólares de inversiones en Nusantara en puertos con objeto de reducir los actuales costes logísticos, cuenta con el atractivo adicional de que tanto puertos como aeropuertos pueden ser ahora propiedad al 100% del inversor extranjero, en lugar de estar limitada esta propiedad al 49%, como sucedía con el régimen anterior.

Otro sector, en el que Indonesia necesita una gran inyección de capital privado, es el de las energías renovables, con objeto de pasar de  una combinación de éstas del 14,7% al 25% en 2025. En este sentido, conviene recordar que Kalimantan Oriental es una provincia en la que los recursos combinados de energía eólica, biofuels, energía solar, energía hidráulica y otras fuentes de energías renovables pueden llegar a alcanzar, según el Ministerio de Energía y Recursos Minerales, 20 gigavatios. Al construirse una nueva capital partiendo desde cero, las posibilidades de las empresas españolas de participar en proyectos de esta naturaleza son hoy por hoy evidentes, dado el indudable potencial existente y sus innegables capacidades técnicas y tecnológicas en la materia, ya conocidas en algunos países de la zona.

En cuanto al sector de las «Smart Cities» o ciudades inteligentes, hay que tener en cuenta que Indonesia, que está en un proceso de transición hacia una «Smart Nation» o nación inteligente, forma parte del Asean Smart Cities Network,  de ahí su interés en que su nueva capital también lo sea. Ello implica que se prevea que las inversiones en Nusantara sean construidas bajo el parámetro de soluciones y tecnologías inteligentes, abarcando, al hacerlo, planificación urbana, medio ambiente, o movilidad y transporte; y englobando «Smart Energy», «Smart Building», «Smart Waste Management» o «Smart Healthcare» o «Smart Infrastructure», entre otros aspectos o elementos relacionados con el concepto de «Smart Cities». Al igual que en los dos sectores anteriores, las empresas españolas, con presencia y liderazgo internacionales, pueden jugar un gran papel en éste.

Antonio Viñal
Abogado
AVCO Legal
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